En el mes de mayo nos adentramos en el estudio de las milicias provinciales que defendieron las Islas durante los siglos XVIII y XIX gracias a la interesante documentación castrense custodiada en los fondos Tabares de Nava o Rodríguez Moure depositados en esta Entidad.
La tipología rica y diversa que posibilita este acercamiento, con Reales Despachos de nombramiento de los diferentes oficiales, sus permisos y licencias, con sus listados de milicianos e inventarios de armamento, entre otros documentos, nos brindan una visión precisa y veraz de la realidad militar en unos momentos que fueron cruciales para la salvaguarda de la integridad insular.
En el ejemplo que hemos seleccionado puede observarse el nombramiento de don Fernando María de Molina-Quesada y Peraza de Ayala [La Laguna, 1751-La Orotava, 1852] como teniente coronel del regimiento provincial de La Orotava “atendiendo a los servicios y mérito” en 3 de noviembre de 1811 por S.M. el Rey Fernando VII, rango que ya la Junta Suprema de Canarias le había otorgado interinamente en 6 de octubre de 1808. Este personaje, que ostentara el cargo de regidor perpetuo del Cabildo de Tenerife, estuvo presente en la defensa de Santa Cruz de Tenerife frente al contralmirante Horacio Nelson en julio de 1797.







